miércoles, 2 de enero de 2013
Capítulo 4
*Narra Valentina*
"Genial, que buena hermana tengo- pensé irónica cuando me dijo que se iba con Harry-, va y me deja tirada para irse a comer con su mejor amigo, el creído ese que es nuestro vecino, pero que me vuelve loca. Tiene una sonrisa tan perfecta, y unos ojos, y un cuerpo, y un TODO... que me encanta- dije para mí misma con una cara de empanada impresionante-. ¡¡Pero Valentina, tía!! ¿Qué coño estás diciendo? Es un gilipollas, además, que nunca se va a fijar en ti, ¿tú te has mirado al espejo?..."
Iba tan enfrascada en mis pensamientos que no me di cuenta de que Kerly me estaba llamado desde hacía rato. Recuerdo que me choqué con algo, escuche un grito y lo siguiente que recuerdo es estar tirada en la calle y rodeada de médicos. Me dolía la cabeza y todo me daba vueltas, pero debía ser por el golpe. El médico me examinó, me dio 3 puntos en la pequeña brecha que me había hecho y después de hacerme unas preguntas y mandarme unas pastillas para el dolor, dejó que me fuera a casa. Cuando me disponía a reanudar mi camino alguien me llamó.
-Kerly: ¡¡Valentina!! ¡¡¡Espera!!! - dijo mientras corría hacia mí.
-Yo: Dime - dije dándome la vuelta.
-Kerly: ¿En qué pensabas antes de chocarte con la farola? Es que intenté avisarte, pero no me oíste.
-Yo: Perdón, nada, cosas mías, iba tan enfrascada en mis pensamientos que ni te oí.
-Kerly: No te preocupes, ¿quieres que te acompañe a casa por si te mareas?
-Yo: Si no es muchas molestia, sí, por favor. Es que a mi hermana no se le ocurre otra cosa que irse hoy a comer con su mejor amigo.
-Kerly: No es molestia - dijo con una sonrisa -. Bueno, ¿vamos?
-Yo: Sí, es por aquí.
Fuimos hablando todo el trayecto de camino a casa. Me mareé dos o tres veces, pero según el médico, eso era normal, así que no me preocupé. Llegamos a casa y como estaría sola le dije a Kerly que si quería quedarse a comer en casa y así me hacía compañía.
-Yo: ¿Quieres quedarte a comer aquí y así me haces compañía?- pregunté chillando desde la cocina.
"Yo como siempre tan silenciosa"- pensé.
-Kerly: ¡Claro! ¿Te ayudo a preparar la comida? - dijo mientras entraba por la puerta de la cocina.
-Yo: No hace falta, mi madre nos ha dejado la comida hecha.
Pusimos la mesa y yo metí al microondas los espaguetis para calentarlos. Comimos, fregué los platos y le enseñé la casa a Kerly. Eran las 15:00 p.m, Kerly debía irse porque sus padres llegarían a las 15:30 p.m y ella quería estar en casa cuando lleguen.
Al rato oí a Harry y a Teresa hablando. Me asomé a la ventana y vi cómo Harry la miraba de una manera especial y ella a él también. Me repatea que se lleven tan bien, yo no tengo ni la confianza, ni la soltura, ni la facilidad que tiene ella para hacer amigos, y menos si son chicos. La admiro por eso, pero me fastidia que confíe tanto en Harry, es como si tuvieran algo, pero Teresa está con Zayn, y mi hermana no es tan puta, puede que lo sea un poco y le guste coquetear con los tíos, pero ella no le pondría los cuernos a su novio, y menos después de lo mal que lo paso cuando Carlos se los puso a ella con la que era una de sus mejores amigas. Yo seguía asomada a la ventana. Al despedirse se abrazaron y se me cayeron las lágrimas. Me senté en el sofá y escondí la cabeza en mis rodillas. En ese momento deseaba estar en el lugar de mi hermana, poder ser yo quien abrazaba a Harry.
Teresa entró por la puerta con una sonrisa y gritando.
-Teresa: ¡¡Tinaa!! ¡¡Baja!! ¡¡Tengo algo que proponerte y no acepto un no por respuesta!!
-Yo: No hace falta que grites, estoy aquí -dije entre sollozos y con la cabeza aún apoyada en las rodillas.
Al verme, Teresa dejó caer la carpeta y la mochila al suelo, vino corriendo al sofá y se sentó a mi lado.
-Teresa: ¡Hey, enana! ¿Qué te pasa? -dijo pasándome el brazo por los hombros-. Quién ha sido, que le pego.
Eso último me hizo reír.
-Yo: Nada, es que a una amiga le gusta un chico, pero ese chico es uno de los mejores amigos de su hermana, y parece que hay algo especial entre ellos, pero la hermana tiene novio y no se...
-Teresa: Ahh... ¿Y esa amiga tuya es morena, tiene un cuerpo que lo flipas, su pelo es su punto débil, el chico que le gusta es Harry y es mi hermana melliza? -dijo.
-Yo: Mierda... Me has pillado... -dije levantando la cabeza.
-Teresa: Pues puedes decirle a esa amiga tuya que entre Harry yo no hay nada y que esta noche tiene una cita con él, que por eso me he ido a comer con él.
Cuando Teresa vio la pequeña brecha que me había hecho cuando volvía a casa...
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